"El presupuesto me limita"
- Orden
- 3 mins
Cambia de perspectiva y aprende cómo crear un presupuesto sin sentir que te limitas.
La palabra "presupuesto" no tiene que estar asociada a restricciones y sacrificios. Si lo está, es porque te queda un poco de trabajo por hacer. Aquí te indicamos por dónde comenzar:
1. Cambia tu punto de vista
El primer paso es entender que un presupuesto no es un castigo, sino una herramienta para tomar el control de tu dinero. El presupuesto debe darte la libertad financiera que necesitas para disfrutar más de tu dinero.
Deja de pensar en que “no puedes gastar”, y comienza a imaginar todo lo que te permitirá lograr: pagar deudas, ahorrar para un viaje o invertir en tu futuro.
2. Ordena tus prioridades
Cada persona es un mundo, y así lo son sus prioridades. Para comenzar no pienses en números, piensa en el valor que te aporta cada gasto o inversión que haces. Está claro que los gastos básicos van por delante, ¿pero luego? Comprar una casa, viajar, salir a comer, la lista puede ser infinita, pero seguro que tienes unos preferidos.
Tus prioridades (también llamados objetivos) serán la base, y razón, de tu presupuesto. ¿Si nunca dejas resto para esas cosas que te gustan, cómo vas a disfrutar tu dinero?
3. Fracciona tus números
Hay una fórmula simple para empezar a organizar tus números, la regla 50/30/20:
- 50% para necesidades: renta, comida, transporte.
- 30% para deseos: salidas, entretenimiento, compras.
- 20% para ahorro e inversión.
Pero debes recordar que cumplirla no es el objetivo, el objetivo es encontrar la fórmula que te funcione a tí. Personaliza tus números. Si eres consciente de tus ingresos y gastos, podrás adaptarla para también alcanzar tus objetivos.
Tip: siempre recomendamos ahorrar e invertir al menos un pequeño porcentaje de tus ingresos o un monto fijo (algo que te dé disciplina) mes a mes.
4. Adáptalo constantemente
Lleva un registro de tus movimientos día a día para luego poder tomar decisiones, ya sea en un cuaderno o una app (como la de Somosfin). Un presupuesto no es estático, así que a fin de mes tómate un momento para evaluar qué parte del presupuesto funcionó y cuál no.
Ajusta tus categorías según sea necesario para que se adapten a tu vida y no al revés.
5. No te olvides de ser feliz
Un presupuesto rígido está destinado a fracasar. La vida cambia y está llena de momentos inesperados que alegran el día a día. Si te hace feliz, agrega una categoría para "gastos espontáneos" que te permita disfrutar sin culpa.
Un buen presupuesto busca decirle "si" a tus objetivo y prioridades y "no" a lo que te aleja de ellas. Cuando tienes un plan financiero que refleja lo que realmente valoras, no te sientes limitado, sino motivado porque estás construyendo la vida que deseas.
Comienza a trabajar en tu presupuesto con nuestra planilla y empieza a poner tu dinero en lo que realmente te importa.
¿Sabes que tienes que ordenarte pero no sabes por dónde empezar? Comienza con una reunión de 30 minutos y hablemos de finanzas personales.
👉 Agenda aquí
😎 Síguenos en Instagram: @somos.fin